Después de las copiosas lluvias de este pasado invierno y primavera, Las Lagunas de Ruidera atraviesan uno de os mejores momentos de los últimos años.
Agua, agua y mas agua es lo que podemos encontrar, unido a las aves migratorias que poco a poco van sacando a sus crías y se van dejando ver en los carrizales y masegares que bordean las lagunas.
Una época maravillosa para disfrutar de este espacio natural. ¿Recomendación? Visitarlas a primerísima hora de la mañana, a no ser que el motivo principal sea el baño o alguna actividad acuática, algo muy de agradecer en las horas centrales Manchegas.